Thursday, May 7, 2026

Nelson Arroyo impulsa a la Aduana como motor de competitividad exportadora

Nelson Arroyo impulsa a la Aduana como motor de competitividad exportadora

La DGA enfatizó la transformación de Aduanas en un socio estratégico del sector exportador, priorizando tiempo, costos y predictibilidad.

Santo Domingo, RD., 7 de mayo de 2025. – El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, reafirma el compromiso de la Dirección General de Aduanas (DGA) con el desarrollo y la competitividad del país, resaltando la importancia de los logros y desafíos en las exportaciones de la República Dominicana.

“No hay una República Dominicana competitiva sin exportadores fuertes, y no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza, cuando las aduanas son ágiles y eficientes, la competitividad se multiplica; y cuando el exportador avanza, el país progresa. Este es el compromiso que hoy reafirmamos con ustedes”, estas declaraciones fueron dadas durante su exposición en el almuerzo de la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO).

Arroyo detalló que las exportaciones totales se duplicaron en poco más de una década, alcanzando los US$14,000 millones en 2025 y representando el mayor generador de divisas con más del 30 % del total Nacional.

“El éxito de las exportaciones dominicanas no es una tarea exclusiva del Estado ni del sector privado, sino el resultado de una alianza público-privada eficaz. Más de US$36,000 millones exportados desde 2021, más de 500 nuevos exportadores y 366,000 contenedores movilizados es prueba de ello”, dijo.

En ese sentido, aseguró que digitalizar a Aduanas no es discurso tecnológico; es una decisión económica; donde cada proceso que se automatiza es menos tiempo perdido, menos costo logístico y más competitividad para el exportador dominicano.

Recordó que en DGA se han automatizado más de 90 servicios de los cuales ocho están, directamente, vinculados a los procesos de exportaciones, integrados en plataformas digitales que reducen los trámites presenciales, eliminan la duplicidad y aumentan la trazabilidad.

Así como, también, el desarrollo de la plataforma Aduana virtual, que integra trámites digitales, pago con tarjetas de crédito y una nueva aplicación móvil, todo orientado a facilitar la vida al exportador y multiplicar la competitividad Nacional.

Ante este dinamismo, el director general de la DGA enfatizó la transformación de Aduanas en un socio estratégico del sector exportador, priorizando tiempos, costos y predictibilidad.


La gestión de riesgo inteligente y la tecnología han elevado la eficiencia de los controles: el 96 % de las inspecciones ahora se realizan de manera no intrusiva, asegurando la integridad de la cadena logística sin obstaculizar el comercio.

Asimismo, el fortalecimiento del reconocimiento internacional es evidente con más de 700 empresas certificadas como Operador Económico Autorizado, de las cuales 20 pertenecen a ADOEXPO, consolidando a la República Dominicana como un socio confiable y seguro a nivel global.

De su lado, el presidente de Adoexpo, Karel Castillo valoró la disposición del director de la DGA de trabajar de manera articulada con el sector exportador desde el inicio de su gestión.

“Al final del día, todos estamos del mismo lado: el de un país que se conecta, genera oportunidades y demuestra que el trabajo conjunto nos permite llegar más lejos” afirmó Castillo.

Además, en la actualidad, el país exporta a 165 destinos y más del 60 % de las exportaciones corresponde a productos de alto valor añadido, como: dispositivos médicos, tabaco, cacao, manufacturas y farmacéuticos, fruto del empeño, la innovación y la resiliencia del sector privado dominicano y de la labor estratégica de ADOEXPO.


Entre 2021 y 2025, las exportaciones de ADOEXPO pasaron de aproximadamente US$3,500 millones a casi US$4,840 millones, registrando en el 2025 un crecimiento de más del 30 %respecto al año anterior.

En el almuerzo-conferencia estuvieron representantes de diferentes entidades como son: Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía; Luis Valdez, vicepresidente ejecutivo de Seguros Banreservas; Daniel Peña, viceministro de Comercio Exterior del MICM y Johannes Kelner, director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas, entre otros.

.....

🚢📦 Nelson Arroyo impulsa a la Aduana como motor de la competitividad exportadora 🇩🇴🚀
La DGA enfatizó la transformación de Aduanas en un socio estratégico del sector exportador, priorizando tiempo, costos y predictibilidad.
Desde la DGA se consolida una Aduana moderna, ágil y aliada del sector exportador. Nelson Arroyo reafirmó que no hay exportadores fuertes sin un Estado que facilite, acompañe y genere confianza, destacando avances clave en digitalización, gestión de riesgos y alianzas público‑privadas.
✅ Exportaciones por US$14,000 millones en 2025 ✅ Más de 90 servicios automatizados
✅ 96 % de inspecciones no intrusivas
✅ 700+ empresas OEA certificadas
✅ Exportaciones a 165 destinos
Cuando la Aduana es eficiente, la competitividad se multiplica y el país progresa. 🌍📈 https://noticiasguasabara.blogspot.com/2026/05/nelson-arroyo-impulsa-la-aduana-como.html
ooooo
OPINIÓN
Aduanas, exportaciones y Estado competitivo: cuando facilitar es desarrollar
En un mundo donde la geopolítica encarece el flete, multiplica los riesgos y castiga los retrasos, la competitividad de un país exportador se decide —cada vez más— en sus aduanas. El reciente encuentro entre la Dirección General de Aduanas y la Asociación Dominicana de Exportadores confirma una idea central de las políticas públicas modernas: un Estado que simplifica, digitaliza y gestiona riesgos con inteligencia no “cede control”; gana productividad nacional y crea confianza para invertir.
Por Luis Orlando Díaz Vólquez
En la República Dominicana se habla con frecuencia de crecimiento, de inversión, de empleo y de productividad. Sin embargo, el desarrollo no ocurre por proclamación ni por inercia: ocurre cuando las instituciones convierten la estrategia en servicios concretos, medibles y previsibles. En ese sentido, el encuentro organizado por ADOEXPO —bajo el título “Aduanas como motor de competitividad exportadora”— y la reiteración del compromiso institucional de la Dirección General de Aduanas (DGA) con el sector exportador colocan en primer plano una discusión que trasciende lo sectorial: ¿cómo se construye un Estado que acompañe el comercio sin frenar su dinamismo?
La coyuntura internacional vuelve la pregunta más urgente. Los propios actores del sector han reconocido que los conflictos bélicos y las crisis globales imponen presiones simultáneas sobre cadenas de suministro, tiempos de tránsito y costos logísticos. En ese contexto, la competitividad ya no depende únicamente de producir más, sino de mover mejor: garantizar trazabilidad, reducir incertidumbre, asegurar cumplimiento y acortar ciclos operativos. Lo expresó con claridad el liderazgo exportador al subrayar que el gran desafío no es solo “producir más o mejor”, sino sostener procesos logísticos eficientes donde los tiempos, la digitalización y la trazabilidad inciden directamente en el cumplimiento de compromisos internacionales.
Los números, aun con matices según la fuente y el corte estadístico, describen una tendencia robusta. Solo en el primer trimestre de 2026 las exportaciones dominicanas se ubicaron alrededor de los US$3.7 mil millones, con variaciones reportadas entre US$3,738.6 millones y US$3,773 millones, una señal de resiliencia y diversificación en mercados clave. A ello se suma el dato —relevante en términos de estrategia-país— de que los productos dominicanos alcanzan más de 165 destinos, lo que confirma una inserción global más amplia y menos dependiente de un número reducido de mercados.
Pero un artículo de opinión no puede quedarse en la contabilidad del desempeño; debe interpretar su significado. La expansión exportadora, para ser sostenible, exige un “piso institucional” que reduzca el costo país: trámites menos onerosos, reglas claras, capacidad de respuesta y un aparato público que entienda que cada hora de demora en puerto es un impuesto oculto a la productividad. Por eso el énfasis de la DGA en tres variables —tiempo, costos y predictibilidad— no es retórico: es una lectura económica correcta sobre dónde se pierden ventajas comparativas en el siglo XXI.
Aquí aparece el aporte estratégico de ADOEXPO como “arquitecto de músculo exportador”, articulando empresas con vocación de mercado, cultura de innovación y capacidad de competir. La evidencia reciente indica que el dinamismo exportador ha venido acompañado de diversificación y de una discusión más madura sobre logística y facilitación, precisamente porque el comercio internacional ya no premia únicamente el producto: premia el sistema completo que lo produce, certifica, moviliza y entrega.
Ahora bien, si el objetivo de las políticas de desarrollo del presidente Luis Abinader es consolidar un crecimiento más sofisticado —más valor agregado, mayor productividad y mejor empleo—, entonces las aduanas se convierten en una plataforma de política pública, no solo en una institución recaudadora. De hecho, la visión-país que busca posicionar la logística como nuevo eje económico se ha apoyado en mejoras operativas y de seguridad basadas en tecnología, y ha sido presentada como parte de un “círculo virtuoso” de comercio, reputación y crecimiento. No es un detalle menor: cuando se pretende ser hub, el diferencial competitivo está en la confiabilidad del sistema.
Ese es el punto donde el encuentro DGA–ADOEXPO adquiere valor como símbolo de continuidad institucional y de alianza público‑privada: el Estado no puede reemplazar al mercado, pero sí puede —y debe— diseñar un entorno donde competir sea más fácil para quien cumple. La facilitación moderna funciona así: se vuelve más estricta con el riesgo y más ágil con el cumplimiento. En otras palabras, el control ya no es sinónimo de freno; es sinónimo de inteligencia.
Por eso, en la agenda de modernización aduanera, la digitalización no debe entenderse como un “proyecto tecnológico”, sino como una auténtica reforma económica. Cuando un trámite migra de la ventanilla a la plataforma, el beneficio no es solo comodidad: es reducción de costos de transacción, menor discrecionalidad, mayor trazabilidad y mejores incentivos para la formalidad. En su comunicación institucional, la DGA —liderada actualmente por su director general, Nelson Arroyo— ha subrayado su orientación hacia los servicios en línea y la incorporación de medios de pago electrónicos para los impuestos aduanales como parte de esa transformación.
Esa lógica se alinea con una discusión más amplia sobre modernización del Estado: simplificar, integrar y automatizar para que el usuario no “transite” por el Estado como si fuera un laberinto. El exportador que compite en 165 destinos no puede depender de procesos analógicos; requiere un Estado interoperable, capaz de hablar con el ecosistema logístico y con los sistemas de los operadores, y de ofrecer certezas en tiempos compatibles con la economía global.
Sin embargo, la facilitación efectiva tiene una condición: confianza. Y la confianza se gana con estándares. Aquí entra el valor de programas como el Operador Económico Autorizado (OEA), que en la región se ha convertido en un lenguaje común de seguridad y cumplimiento en la cadena logística. La República Dominicana alcanzó el hito de 700 empresas certificadas bajo este esquema, una cifra que refuerza la narrativa de confiabilidad comercial y reduce fricciones en los intercambios internacionales. En el mundo real del comercio, esa certificación no es un adorno: es una ventaja competitiva porque acorta inspecciones, mejora la reputación del exportador y, sobre todo, envía un mensaje: aquí hay reglas, y se respetan.
El contexto de 2026 aporta otro matiz que conviene subrayar. Los datos desagregados para el primer trimestre muestran que el empuje exportador no se explica por un solo factor; hay componentes como el oro que pueden distorsionar el crecimiento interanual, pero también hay señales de expansión en rubros y regímenes con implicaciones estructurales, incluyendo el aumento del régimen nacional y la composición por vías (marítima, aérea y terrestre) que revela un país que se organiza, cada vez más, como nodo logístico. Si se quiere sostener esa trayectoria, la agenda pública debe cuidar el “ecosistema” completo: puertos, aeropuertos, ventanillas únicas, inspección inteligente, talento humano y financiamiento productivo.
Y aquí es donde el debate se vuelve verdaderamente político (en el sentido noble del término): ¿qué tipo de Estado necesita una economía exportadora que aspira a dar el salto hacia mayor valor agregado? La respuesta no está en más burocracia ni en menos control; está en mejor Estado. Mejor Estado es aquel que mide tiempos, estandariza procesos, integra plataformas y rinde cuentas con indicadores. Mejor Estado es aquel que entiende que cada contenedor retenido sin causa justificada no solo afecta una empresa: afecta empleo, reputación país y oportunidades futuras.
El encuentro con ADOEXPO debe leerse, entonces, como parte de una política de desarrollo que privilegia tres principios: (1) alianza público‑privada como método de gestión; (2) digitalización como reforma económica; y (3) gestión de riesgos como equilibrio entre control y fluidez. No se trata de escoger entre recaudar y facilitar; se trata de comprender que la recaudación sostenible y la seguridad real dependen de un comercio formal, eficiente y trazable. Ese es el paradigma que han adoptado los países que compiten con éxito en cadenas globales: aduanas que protegen sin paralizar.
Hay, además, un componente cultural que no conviene omitir. En sociedades donde históricamente se ha confundido servicio público con “favor”, una aduana centrada en el usuario —en el contribuyente— representa un cambio de mentalidad: el ciudadano no pide permiso para ejercer derechos; exige calidad en la prestación de servicios que ya financia. Y ese giro cultural es indispensable para reducir discrecionalidad, combatir la informalidad y elevar la productividad nacional.
Por supuesto, todavía queda camino. La diversificación exportadora exige políticas complementarias: innovación, certificaciones, cumplimiento de estándares sanitarios y técnicos, infraestructura logística, energía competitiva, formación técnica, y financiamiento que acompañe al productor que quiere convertirse en exportador. Pero sería un error subestimar el poder de la aduana como catalizador: una aduana que reduce tiempos y costos puede ser, de hecho, la política industrial más silenciosa y más efectiva.
En definitiva, lo ocurrido en el encuentro DGA–ADOEXPO confirma una tesis: cuando una institución pública se moderniza con propósito, se convierte en política de desarrollo. Y cuando el Estado se alinea con el exportador —sin renunciar a control, pero sí renunciando a fricciones innecesarias—, la competitividad deja de ser una consigna y se vuelve una práctica.
La República Dominicana está exportando más, llegando más lejos y enfrentando un entorno global más duro. El reto ahora es sostener ese impulso con instituciones que no se queden atrás. Porque al final, lo que se juega en aduanas no es un trámite: es la velocidad del desarrollo.



--
Ing. Luis Orlando Díaz Vólquez
1.- GUASABARAeditores
2.- GUASABARAeditor
http://guasabaraeditor.blogspot.com/
email: guasabara.editor@gmail.com / orlandodiaz3@gmail.com  guasabara.editores@gmail.com
Cel. 829.838-3957
+++++
NO SPAM
-Aviso legal: Su dirección de correo fue obtenida en una base de datos pública, si no desea recibir más correos de este tipo favor respondaeste correo con la palabra Remove, lamentamos los inconvenientes causados. En caso de removerse de la lista esto pudiera tardar de 48 a 72 horas en hacerse efectivo.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "GUASABARAeditor" de Grupos de Google.
Para cancelar la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a guasabaraeditor+unsubscribe@googlegroups.com.
Para ver este debate, visita https://groups.google.com/d/msgid/guasabaraeditor/CAKc34ZxuSGt-BKPOH3oK1tT1hcocuXfVczDfFQNSYoqYVn-2Eg%40mail.gmail.com.