Los resultados de PISA 2025, respaldados por el m谩s reciente informe de la UNESCO, confirman que la Rep煤blica Dominicana avanza en Ciencias, equidad, acceso y aprendizaje, un progreso que valida la decisi贸n del Poder Ejecutivo de convertir la transformaci贸n educativa en causa nacional y no en simple pol铆tica de gobierno.Cuando la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) divulg贸 los resultados de las pruebas PISA 2025, la lectura apresurada se qued贸, como suele ocurrir, con la fotograf铆a del rezago. Y es cierto que la Rep煤blica Dominicana sigue por debajo del promedio de los pa铆ses m谩s avanzados: obtuvo 361 puntos en Ciencias, 346 en Lectura y 339 en Matem谩tica, frente a los 482, 461 y 463 puntos que promedian, respectivamente, las naciones de la OCDE. Detenerse all铆, sin embargo, ser铆a negar la parte m谩s importante de la historia: por primera vez en a帽os, el pa铆s aparece en el grupo reducido de naciones que lograron mejorar su desempe帽o en Ciencias durante la 煤ltima d茅cada, con un avance de veinticinco puntos entre 2018 y 2025 —de 336 a 361— y con la proporci贸n de estudiantes que alcanzan el nivel b谩sico saltando del 15 % al 26 %, un incremento de once puntos porcentuales.
Para dimensionar ese salto conviene una comparaci贸n honesta. Mientras la mayor铆a de los sistemas educativos del planeta retrocedi贸 tras la pandemia —la propia OCDE registr贸 ca铆das hist贸ricas en Matem谩tica y Lectura en decenas de pa铆ses, y econom铆as como Argentina, M茅xico y Chile sufrieron descensos significativos—, la Rep煤blica Dominicana fue reconocida, junto a Lituania, Uruguay y Turqu铆a, entre las que remontaron su rendimiento en Ciencias entre 2015 y 2025. Nadar contra una corriente que arrastr贸 a la baja incluso a potencias educativas no es un detalle menor: es la diferencia entre una tendencia y un accidente.
Ese dato no es una casualidad estad铆stica. Es el reflejo de una decisi贸n pol铆tica sostenida. El Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente Luis Abinader, asumi贸 desde el inicio de su gesti贸n una premisa inc贸moda pero honesta: que invertir m谩s no garantiza, por s铆 solo, mejores resultados, y que el verdadero desaf铆o dominicano ya no era ampliar la cobertura —lograda tras a帽os de esfuerzo fiscal con el hist贸rico 4 % del PIB— sino convertir esa inversi贸n en aprendizajes reales dentro del aula. Reconocer el problema con esa franqueza es, en s铆 mismo, el primer paso de cualquier reforma seria.
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Educaci贸n de la Rep煤blica Dominicana avanza en ciencias, equidad, acceso y aprendizaje, seg煤n PISA y la Unesco[/caption]Sobre esa base, el Gobierno ha desplegado una hoja de ruta que empieza a articular expansi贸n y calidad. La Consulta Nacional sobre el Futuro de la Educaci贸n, que recogi贸 los aportes de m谩s de siete mil participantes y cont贸 con la colaboraci贸n de tres expresidentes de la Rep煤blica, elev贸 la reforma a la categor铆a de proyecto de naci贸n llamado a trascender los periodos presidenciales. A ello se suman medidas concretas y verificables: la preparaci贸n espec铆fica de m谩s de doscientos mil estudiantes de cara a las pruebas PISA, la entrega de m谩s de mil cien equipos de rob贸tica bajo el enfoque STEAM, el programa "Ni帽as en las TIC" para cerrar la brecha de g茅nero en tecnolog铆a y la territorializaci贸n de la formaci贸n t茅cnica, que llev贸 al INFOTEP de ocho a sesenta y siete centros. Son piezas de una misma estrategia: preparar a la juventud dominicana para la econom铆a del conocimiento y la Cuarta Revoluci贸n Industrial.
El esfuerzo tambi茅n se palpa en el ladrillo y en el aula. Solo de cara al a帽o escolar 2026-2027, el Ministerio de Educaci贸n incorpor贸 m谩s de mil doscientas aulas nuevas y ejecut贸 labores de mantenimiento correctivo en m谩s de mil trescientos planteles, mientras asign贸 para este a帽o un presupuesto superior a los trescientos treinta y dos mil millones de pesos destinados a fortalecer la cobertura y la calidad del sistema. A esa inversi贸n f铆sica se a帽ade una apuesta institucional de fondo: la propuesta de reorganizar el sistema para que el 4 % del PIB fluya de manera m谩s coherente a trav茅s de todos los niveles educativos, buscando mayor eficiencia y mejor coordinaci贸n.
Y aqu铆 conviene incorporar una segunda mirada, que rara vez llega a los titulares. Los avances de PISA no viajan solos: coinciden con el m谩s reciente Informe de Seguimiento de la Educaci贸n en el Mundo 2026 (GEM) de la UNESCO, titulado "Acceso y equidad: cuenta regresiva para 2030", que documenta una evoluci贸n favorable del sistema dominicano en acceso, finalizaci贸n y profesionalizaci贸n docente. Seg煤n ese reporte, la matr铆cula de los ni帽os un a帽o antes de la edad oficial de ingreso a primaria pas贸 de 86 % a 93 % entre 2015 y 2024; la finalizaci贸n de la educaci贸n primaria subi贸 de 90 % a 96 %; la secundaria baja avanz贸 de 83 % a 89 %, y el bachillerato creci贸 de 56 % a 64 %, una mejora de ocho puntos porcentuales. En materia de aprendizaje, la proporci贸n de estudiantes que alcanza el nivel m铆nimo de competencia lectora al finalizar la primaria se duplic贸, de 8 % a 16 %.
Hay, incluso, un dato que suele pasar inadvertido y que habla de los cimientos del sistema: la UNESCO registra un 100 % de docentes calificados en preprimaria, primaria y secundaria, con la formaci贸n pedag贸gica requerida, y un 98 % de participaci贸n en capacitaci贸n continua en servicio en el nivel secundario. No se construye calidad sin maestros formados, y ese es precisamente el terreno donde el pa铆s ha sembrado con m谩s constancia.
Hay, adem谩s, una dimensi贸n que merece celebrarse sin reservas. PISA 2025 no solo midi贸 puntajes; midi贸 justicia. Y en ese terreno la Rep煤blica Dominicana exhibe una fortaleza que muchos pa铆ses desarrollados envidiar铆an: la brecha de rendimiento entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos fue de sesenta y nueve puntos en Ciencias, sensiblemente menor que los ochenta y cinco puntos del promedio de la OCDE, y un 12 % de los alumnos de menor nivel socioecon贸mico logr贸 ubicarse entre el 25 % de mejor desempe帽o del pa铆s, proporci贸n equivalente al promedio de la propia OCDE. Esa cifra se corresponde, adem谩s, con el cierre de la brecha de participaci贸n en la educaci贸n previa a la primaria entre los ni帽os del quintil de menores ingresos y los de mayores ingresos que documenta la UNESCO. En un continente donde el origen social suele sellar el destino escolar, ese conjunto de datos tiene un peso moral enorme: significa que el sistema, con todas sus carencias, est谩 funcionando como un ascensor social y no como un muro que perpet煤a privilegios.
Nada de esto equivale a triunfalismo, y ser铆a un flaco favor a la educaci贸n pretenderlo. Persisten desaf铆os formidables. El 74.1 % de los estudiantes dominicanos a煤n se ubica en la categor铆a de bajo desempe帽o en Ciencias —frente a un 25.7 % en la OCDE—; apenas un 9 % alcanza el nivel b谩sico en Matem谩tica, contra el 65 % del promedio de los pa铆ses desarrollados, y solo un 23 % lo logra en Lectura. Conviene, adem谩s, no maquillar un retroceso puntual: en Matem谩tica, el pa铆s hab铆a escalado a 360 puntos en 2022 y esta vez baj贸 a 339, se帽al de que ese dominio sigue siendo el eslab贸n m谩s fr谩gil de la cadena. En el escalaf贸n global, la Rep煤blica Dominicana se sit煤a en el puesto 81 de 91 naciones participantes en Ciencias y en el lugar 11 de 13 en Am茅rica Latina, superando en la regi贸n 煤nicamente a Paraguay y Guatemala.
A esas brechas se suma una alerta que ninguna autoridad deber铆a ignorar, y que esta vez viene acompa帽ada de evidencia contundente: el tiempo efectivo de docencia. PISA 2025 hall贸 que los estudiantes con asistencia regular durante las dos semanas previas a la prueba obtuvieron alrededor de veinte puntos m谩s en Ciencias que quienes reportaron cinco o m谩s d铆as completos de inasistencia. El dato es especialmente sensible porque cerca del 50 % de los alumnos dominicanos falt贸 al menos un d铆a en ese per铆odo —frente al 22 % de la OCDE— y porque, durante el a帽o lectivo 2024-2025, las regionales educativas perdieron un promedio de 18.9 d铆as de docencia. El propio Ministerio ha reconocido el problema y ha respondido con hechos: en el marco de la Mesa de los Cinco Pilares trabaja en un protocolo de cumplimiento del calendario escolar, y el Consejo Nacional de Educaci贸n agreg贸 dos semanas adicionales al calendario para reponer los d铆as perdidos. Como resumi贸 el propio presidente con claridad meridiana: no basta con invertir m谩s, hay que asegurarse de que los estudiantes aprendan m谩s y mejor.
Pero precisamente por eso los datos de PISA 2025 y de la UNESCO deben leerse como un aliciente y no como una condena. Confirman que la ruta trazada —la que va de la cobertura hacia la calidad— es la correcta, y que empieza a mover la aguja donde m谩s cuesta moverla: en el aprendizaje real. La tarea de los pr贸ximos a帽os es blindar esa continuidad, proteger el calendario escolar, redoblar el esfuerzo en Matem谩tica y sostener, por encima de los vaivenes pol铆ticos, el consenso nacional que el Ejecutivo ha sabido convocar. Si el pa铆s mantiene el rumbo con la misma constancia con que lo ha iniciado, la generaci贸n que hoy se prepara para las pruebas internacionales ser谩 la primera en cosechar, plenamente, los frutos de esta siembra.
Educar es el acto de fe m谩s largo que emprende una naci贸n, porque sus resultados se recogen d茅cadas despu茅s de sembrados. La Rep煤blica Dominicana decidi贸 hacer esa apuesta en serio, y PISA 2025 —con el respaldo de la UNESCO— acaba de confirmar que la semilla germina.
Luis Orlando D铆az V贸lquez | #Guas谩baraEditor
Titular: La siembra que germina: por qu茅 PISA 2025 y la UNESCO validan la apuesta educativa dominicana
Sobre el autor, Luis Orlando D铆az V贸lquez, es ingeniero de sistemas de computadora, editor bibliogr谩fico y productor de medios de comunicaci贸n. Autor de art铆culos de opini贸n y an谩lisis sobre geopol铆tica, seguridad y comercio internacional. Ha seguido y escrito sobre procesos regionales y eventos de alto impacto (ferias internacionales, congresos sectoriales y coyunturas de seguridad nacional). Su enfoque privilegia la institucionalidad, el Estado m铆nimo funcional y la apertura econ贸mica con compliance como pilares para la normalizaci贸n y el desarrollo sostenible.
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La siembra que germina: PISA 2025 y la UNESCO validan la apuesta educativa dominicana
Los resultados de PISA 2025, respaldados por el m谩s reciente informe de la UNESCO, confirman que la Rep煤blica Dominicana avanza en ciencias, equidad, acceso y aprendizaje, un progreso que valida la decisi贸n del Poder Ejecutivo de convertir la transformaci贸n educativa en causa nacional.
Santo Domingo, 8 de septiembre de 2026.– Los resultados del Programa para la Evaluaci贸n Internacional de Estudiantes (PISA 2025), coordinados por la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE), registran avances de la Rep煤blica Dominicana respecto a 2018, con una evoluci贸n especialmente favorable en ciencias y resultados positivos en materia de equidad socioecon贸mica.
La evaluaci贸n, coordinada en el pa铆s por el Instituto Dominicano de Evaluaci贸n e Investigaci贸n de la Calidad Educativa (IDEICE), fue aplicada entre el 21 de abril y el 30 de mayo de 2025 a 7,080 estudiantes de 15 a帽os, pertenecientes a 257 centros educativos de las 18 regionales del pa铆s. La muestra representa aproximadamente a 127,900 estudiantes dominicanos de esa edad.
Ciencias concentra el avance m谩s significativo
El puntaje promedio en ciencias pas贸 de 336 puntos en 2018 a 361 en 2025, un incremento de 25 puntos. En ese mismo per铆odo, la proporci贸n de estudiantes que alcanza al menos el nivel b谩sico de competencias definido por PISA aument贸 del 15 % al 26 %, una mejora de 11 puntos porcentuales.
Las otras dos 谩reas evaluadas tambi茅n presentan puntajes superiores a los de 2018: matem谩tica pas贸 de 334 a 339 puntos y lectura, de 342 a 346. En 2025, ciencias obtuvo el mayor puntaje entre los tres dominios evaluados.
Con este resultado, la Rep煤blica Dominicana fue reconocida —junto a Lituania, Uruguay y Turqu铆a— entre las naciones que remontaron su rendimiento en ciencias, en un contexto internacional marcado por ca铆das hist贸ricas tras la pandemia.
Equidad educativa: una fortaleza del sistema
Los resultados colocan la equidad socioecon贸mica entre las fortalezas relativas del sistema educativo dominicano. El 12 % de los estudiantes de menor nivel socioecon贸mico logra ubicarse entre el 25 % de mejor desempe帽o en ciencias del pa铆s, una proporci贸n equivalente al promedio de la OCDE. Asimismo, la brecha de rendimiento entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos fue de 69 puntos en ciencias, sensiblemente menor que los 85 puntos del promedio de la OCDE.
La UNESCO complementa la trayectoria observada por PISA
Estos avances coinciden con el m谩s reciente Informe de Seguimiento de la Educaci贸n en el Mundo 2026 (GEM) de la UNESCO, titulado "Acceso y equidad: cuenta regresiva para 2030", que documenta una evoluci贸n favorable del sistema dominicano en acceso, finalizaci贸n y aprendizaje:
- La participaci贸n de los ni帽os un a帽o antes de la edad oficial de ingreso a primaria pas贸 de 86 % a 93 % (2015-2024).
- La finalizaci贸n de la educaci贸n primaria subi贸 de 90 % a 96 %.
- La secundaria baja avanz贸 de 83 % a 89 % y el bachillerato creci贸 de 56 % a 64 %.
- La proporci贸n de estudiantes que alcanza el nivel m铆nimo de competencia lectora al finalizar la primaria se duplic贸, de 8 % a 16 %.
El informe registra adem谩s un 100 % de docentes calificados en preprimaria, primaria y secundaria, y un 98 % de participaci贸n en capacitaci贸n continua en el nivel secundario.
Proteger el tiempo de docencia fortalece los aprendizajes
PISA 2025 aporta evidencia sobre la importancia del tiempo efectivo de docencia. Los estudiantes con asistencia regular durante las dos semanas previas a la prueba obtuvieron alrededor de 20 puntos m谩s en ciencias que quienes reportaron cinco o m谩s d铆as de inasistencia. Durante el a帽o lectivo 2024-2025, las regionales educativas registraron un promedio de 18.9 d铆as de docencia perdidos.
Ante ello, el Ministerio de Educaci贸n (Minerd) ha priorizado la protecci贸n del calendario y el horario escolar. En el marco de la Mesa de los Cinco Pilares se desarrolla un protocolo de cumplimiento del calendario, y el Consejo Nacional de Educaci贸n agreg贸 dos semanas adicionales para reponer los d铆as perdidos.
Desaf铆os que persisten
Los avances no eclipsan los retos pendientes. El 74.1 % de los estudiantes dominicanos a煤n se ubica en bajo desempe帽o en ciencias; apenas un 9 % alcanza el nivel b谩sico en matem谩tica y un 23 % en lectura. En matem谩tica, adem谩s, el pa铆s descendi贸 de 360 puntos en 2022 a 339 en 2025, confirmando que ese dominio sigue siendo el eslab贸n m谩s fr谩gil. En el escalaf贸n global, la Rep煤blica Dominicana se sit煤a en el puesto 81 de 91 naciones participantes en ciencias.
Una transformaci贸n con visi贸n de naci贸n
Los resultados se conocen mientras el Gobierno dominicano, encabezado por el presidente Luis Abi
nader, impulsa un proceso de transformaci贸n educativa que abarca desde la reforma legal hasta la curricular. Iniciativas como la Consulta Nacional sobre el Futuro de la Educaci贸n —con m谩s de siete mil participantes y la colaboraci贸n de tres expresidentes—, la preparaci贸n de m谩s de 200,000 estudiantes de cara a PISA, la entrega de equipos de rob贸tica bajo el enfoque STEAM y la expansi贸n del INFOTEP de 8 a 67 centros consolidan una estrategia orientada a la econom铆a del conocimiento.
El Minerd reafirma que incorporar谩 los resultados de PISA y las dem谩s mediciones como evidencia para orientar y profundizar la transformaci贸n educativa, con especial atenci贸n al fortalecimiento de los aprendizajes y al aprovechamiento efectivo del tiempo de docencia. Como ha sostenido el propio presidente: "no basta con invertir m谩s, hay que asegurarse de que los estudiantes aprendan m谩s y mejor".
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