Saturday, February 8, 2014

[GUASABARAeditor] Concertación política, lecciones aprendidas

EN DIRECTO|08 FEB, 12:00 AM|POR NELSON ESPINAL BÁEZ
En la década de 1980, siendo abogado y cursando una primera maestría en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) decidí estudiar fuera del país, mediación y solución de conflictos, desde una perspectiva y aproximación estratégica, científicamente bien fundamentada.
Entrar en esta área como estudiante, practicante y académico me permitió ilustrarme en el abordaje de miles de casos del mundo empresarial, social y político que nutrieron mi capacidad en el análisis para la toma de decisiones. Todos los casos que he visto incluyen un componente de decisión competitiva y de acción recíproca.
La integridad científica y la realidad política hacen comprender que existen diferentes estilos de negociación adaptados a la naturaleza humana.
Se evidencia que lo que funciona para algunos, no necesariamente funciona para otros; que en todo proceso de concertación hay que mantener una agenda fluida y esperar el momento propicio para plantear un tema conflictivo.
Que la racionalidad no es suficiente para interactuar exitosamente en el mundo político, pues esta tiene un componente altamente emocional.
Que en las negociaciones complejas cuenta lo que se dice y lo que no se dice. Que lo importante no sólo es llegar al acuerdo, sino negociar la implementación del acuerdo.
La historia nos enseña con el lenguaje de los hechos:
Que ni los regímenes más totalitarios ni los equipos más compactados son monolíticos y que en ocasiones cambian de manera de pensar. Que siempre hay alguien "de aquel lado" con quién interactuar y construir puentes.
Que lo difícil es lograr algo importante en reuniones abiertas, cuando cada una de las partes tiene que presentarse de una forma triunfante para sus partidarios. Que las negociaciones internas, dentro de cada parte, son más complejas que las que se dan entre las partes.
Que si usted es paciente, alguien del otro lado propondrá, al menos vagamente, lo que uno quiere, haciendo más fácil avanzar en las negociaciones. Por eso los buenos concertadores no son los que se salen con la suya, sino los que concilian los intereses de las partes.
Que las personas tienen la necesidad de sentir que son parte del círculo de adentro. Y que en la medida en que usted los reconoce y legitima, más colaboran con una salida de ganancia mutua.
Que los líderes que pierden de mira sus objetivos terminan jugando el juego del otro. Su objetivo no es que el otro pierda, sino ser y llegar a acuerdos exitosos. Desde el momento en que usted se orienta a que el otro pierda, usted ya perdió sus objetivos y perderá mucho más.
Que "los acuerdos de caballeros" que no se ponen por escrito pueden fracasar. Una parte puede ser sincera, pero es posible que no pueda soportar las presiones internas de quienes lo objetan.
Ser confiable genera valor, en el sentido íntegro del término, además es una cuestión de honor, lo cual es importante para muchos de nosotros. Si para usted no lo es, le recuerdo que ser confiable da poder.
Que no debemos estar en desacuerdo con el conflicto per se. Que la democracia es el único sistema capaz de contener alto grado de contradicciones y conflictos. Gracias a ellos, la democracia en sí misma evoluciona. Lo negativo es la violencia.
Que más que una democracia pactada por pocos, necesitamos una democracia dialogada por muchos. Pues en nuestro país ha habido muchos pactos de elites y poco diálogo con la base de la sociedad.
En base a estas realidades y las lecciones aprendidas he estado recorriendo todo el país y los Estados Unidos de América impartiendo talleres en estos temas, a líderes comunitarios y a la dirigencia media del Partido Revolucionario Dominicano. Iniciativa que nace como una forma de capacitar dentro y fuera de la principal organización política de la oposición, a un inmenso grupo de hombres y mujeres extraordinarios que buscan y trabajan por la democracia en su país. Con ello buscamos desarrollar un liderazgo político colectivo capaz de reconectarse con la gente, no como clientes políticos, sino como ciudadanos responsables.
Pues hay sólo dos maneras de cambiar el país: por la vía autoritaria, o por la vía democrática. La autoritaria no es una opción, pero debido a la ausencia de un régimen de consecuencias y déficit institucional, algunos la ven, con fundamentalismo político, como solución. La democrática, al contrario, es la comprobada forma para construir una democracia funcional, responsable, transparente, justa y con autoridad. Un verdadero cambio democrático. Una revolución concertada.
En ello veo el futuro; en ello veo la herencia que aspiro a dejar a nuestros hijos. Preparemos con nuestro trabajo de hoy, un mejor país para mañana. Aprendamos la lección.
Nelson Espinal Báez. Associate MIT-Harvard Public Disputes Program, Universidad de Harvard. http://www.diariolibre.com/opinion/2014/02/08/i473141_concertacin-poltica-lecciones-aprendidas.html


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Publicado por GUASABARAeditor para GUASABARAeditor el 2/08/2014 08:30:00 a. m.

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